En las hojas adjuntas hay anotaciones concretas sobre algunos aspectos del montaje de radios, en lo referente a torres, antenas, organización, etc. No están completas (sería un libro), pero pueden aclarar algunos detalles.
CÓMO BUSCAR EMPLAZAMIENTO PARA EL TRANSMISOR Y/O EL LOCAL
PRIMER CRITERIO: Rotundamente: LO MÁS ALTO POSIBLE.
La buena cobertura será más fácil de lograr reuniendo un buen transmisor, un buen sistema radiante, un edificio alto y un lugar alto. Conviene escoger bien el sitio, porque… cambiar un transmisor es solamente cuestión de dinero; modificar las antenas o la torre es bastante más complicado, pero posible si el tejado del edificio lo permite… pero cambiar de edificio, una vez que todo está instalado y funcionando, es una movida muy, muy fuerte.
Características convenientes del lugar y del local:
Edificio alto (la pega es que suele haber muchos vecinos). Terraza plana y amplia. Facilita y abarata la instalación de la torre (pero casi nada es imposible para un buen torrista de TV). Consejo: que el antenista vea el tejado antes de firmar contratos. Lugar céntrico y bien comunicado. En la duda: es mejor un edificio bajo en la zona más alta (siempre que no esté rodeado de torres de viviendas), que un edificio alto en una zona baja.
Superficie del local: con 40 m2 se puede apañar uno. Con menos no se puede hacer radio decentemente, salvo que sea exclusivamente musical, renunciando a los informativos. Con 50-60 m2 ya se trabaja bastante bien. Con 70-80 m2 se tiene un local estupendo. Siempre queda la opción de compartir local.
Espacios típicos: una distribución útil en una RR LL bien dotada es ésta:
1º Locutorio + control sin mampara divisoria. Un espacio de 16 a 20 m2 puede albergar el estudio y el control si se prescinde de la mampara. El acceso debería realizarse a través de una habitación tranquila (por los ruidos). 2º Despacho. Es una pieza fundamental para funcionar. Con 9 m2 se apaña uno. 3º Vestíbulo. Además de actuar como distribuidor o sala de espera tendrá que ser polivalente si la radio es pequeña. 4º Sala polivalente. Lo suyo serían 18-20 m2 como mínimo. Servirá para reuniones de preparación de programas e informativos, asamblea, aula, archivo, taller, etc. Puede incluir en una esquina aparatos para un mini estudio de grabación, edición y cursillos. Si no hay espacio, tirad paredes, prescindiendo de despacho y vestíbulo si es necesario. 5º Estudio de grabación. Con 9 m2 sobra. Es necesario en cuanto empieza a haber muchos programas (locutorio siempre ocupado). Puede acoplarse en otra habitación si no hay sitio. 6º Servicio. 3 m2. Con lavabo.
Planta: si la radio está en un edificio de viviendas id a por un local en planta baja o con acceso independiente. El trasiego de gente por el portal, escaleras o ascensores es una de las peores causas de problemas con comunidades de vecinos. De hecho ha sido la causa de traslado o cierre de algunas emisoras. El edificio ideal: de oficinas o industrial. Sin ninguna duda.
Si encontráis un chollo que reúna todas esas condiciones a buen precio, será que habréis tenido suerte.
SEGUNDO CRITERIO: OJO CON LOS VECINOS.
Unos vecinos puñeteros pueden hacerte maldecir el día en que se te ocurrió montar una emisora.
¿Cómo se evitan los problemas con los vecinos?. Lo ideal es que no haya vecinos cerca, por supuesto, pero como los habrá, veamos como curarse en salud.
Problema típico: interferencias en televisores. Lo trataremos en capítulo aparte.
Una duda corriente: ¿Avisar o no avisar a vecinos de que vamos a montar una radio?.
Un caso reciente: a unos compañeros les crearon problemas los vecinos de la casa de al lado (una casita baja) mientras estaban aún instalando la torre. Previamente habíamos dudado sobre si convenía o no anunciarles la presencia de la futura radio. Decidimos no avisarles y seguramente fue una equivocación. Se había valorado la posibilidad de que se produjese un rechazo previo.
Si es una comunidad de vecinos, sobra la duda, será necesario contar con su permiso para instalar la torre. La frase a repetir: “es una antena corriente, como las de televisión”. Claro que eso colará mejor si en tu zona es corriente que las torres de TV tengan 10 ó 12 metros. La contestación normal del presidente de la comunidad: ¿se meterá en la tele?. Hay que decir siempre que “es muy difícil con los aparatos modernos… aunque puede pasar, claro… pero no se preocupe usted… si sucediese sería fácil de solucionar… que hoy en día hay muchas soluciones para eso, filtros, etc.” . Lo cierto es que es posible eliminar totalmente (o casi) las interferencias, pero es un trabajo de chinos.
COMO BUSCAR FRECUENCIA.
Las frecuencias libres son un bien escaso. Cuanto más grande sea una ciudad, más difícil será encontrar un hueco. Pero quizá exista.
Lo primero: hacerse con un BOE, o Boletín de tu Comunidad si la competencia está transferida, en el que vengan las frecuencias que está previsto conceder, para evitarlas.
Lo segundo: efectuar una escucha detallada en la zona. Hay que hacerla con receptores digitales, anotando las frecuencias que parezcan estar libres y el ancho disponible. No os molestéis en intentarlo con un receptor analógico, no podríais saber en que punto estáis. Los sintonizadores digitales de las cadenas de sonido domésticas valen perfectamente. Un loro portátil también. Combinadlo con observaciones con radiocassettes digitales de coche, pero éstas tomadlas con desconfianza, a veces son… ¡demasiado buenos!.
La condición más importante que han de cumplir los aparatos es que se pueda saltar como mínimo de décima en décima (de 100 en 100 KHz). Si va de 50 en 50 KHz, mucho mejor.
La escucha ha de hacerse en varios puntos de la zona de cobertura prevista o deseada y repetirse en varias fechas. Ojo con los trozos de silencio perfecto sin ruidos de fondo, probablemente sea una emisión sin modular, dicho de otra manera, que sea un transmisor funcionando, pero “sin sonido”. Y no olvidéis quitar el “mute” del estéreo.
El ancho de banda que tienen asignado las concesiones legales es de 400 KHz, 200 KHz por arriba y otro tanto por debajo de su frecuencia nominal, pero una radio libre tendrá que fastidiarse con lo que haya disponible. Un hueco vacío de 200 KHz no es ninguna tontería en éstos tiempos.
EL TRANSMISOR, LA POTENCIA Y LAS ANTENAS
El equipo de transmisión.
La cadena típica estaba formada por tres aparatos separados: codificador (o generador estéreo), transmisor (o excitador) y amplificador. Hoy día es frecuente encontrar éstos tres componentes integrados en un solo módulo (compactos), con potencias de hasta 500 w, manteniendo calidad más que suficiente para uso en una radio pequeña y abaratando bastante los precios.
Equipos nuevos.
Si podéis abordar la compra de todo el equipo nuevo de golpe y no sois ricos, comprad un equipo compacto, se ahorra dinero. Si empezáis por un equipo de 100 w, tened en cuenta el coste (y la viabilidad) de añadir un amplificador en el futuro.
Si por razón económica hay que renunciar a algo, empezad por el generador estéreo. Quizá sea posible incorporarlo posteriormente (en los equipos compactos modernos es una tarjeta). Cuando la potencia escasea es más práctico emitir en mono que en estéreo, la recepción es mejor. No os acomplejéis por ello, el 90 % de los oyentes no percibirán jamás la diferencia si no se lo decís.
Si no hay dinero para 200 w, no compréis nada de menos de 100 w, salvo en dos casos: que sea un equipo usado en buen estado y a buen precio, o que vayáis a usar después ese compacto como excitador para un amplificador concreto cuya compra ya tengáis estudiada.
Equipos usados.
Yo no pagaría más de 80.000 por un amplificador usado de 100 w, de marca reconocida, en buen estado y no demasiado antiguo. Por un excitador de marca reconocida que entregue 20 w y en buenas condiciones, lo mismo. Por un generador estéreo 30.000 ó 40.000. Por un transmisor compacto antiguo de 80 w, de esos medio anónimos, yo no daría más de 50.000 y cuidadito con su estado. Por un compacto de 250 w antiguo, pero de marca, en buen estado y con generador incluido, se podrían dar entre 160.000 y 200.000, no más. (precios de 1.997)
¿Dónde colocarlo?
En un lugar donde no se toque, cerca del sitio por donde tenga que entrar el cable de la antena, y donde no se caliente y haya buena ventilación (el calor es el peor enemigo de los transmisores). No se os ocurra ponerlo en el despacho y menos en el estudio, porque hacen bastante ruido.
La potencia y la cobertura.
En una ciudad de 150.000 a 300.000 habitantes es posible conseguir una excelente cobertura con un transmisor de 1.000 w y un sistema de cuatro dipolos situado en un lugar alto. Pero hay que suponer que una radio libre que empieza no necesita tener un sistema comparable al de una emisora comercial, así que será posible apañarse bastante bien con 200 ó 250 w. y un sistema radiante de dos dipolos. El sistema de dos dipolos es, sin embargo, el mínimo recomendable para cualquier potencia, lo mismo si son 50 que 500 w.
La cobertura con 200 w y dos dipolos puede alcanzar al 30-40 % de la población con una señal aceptable. Factores como saturación del dial, altura de antenas o desniveles del terreno pueden alterar mucho esa cifra en uno u otro sentido. Por ejemplo, en el Madrid de los años 80, era posible cubrir entre 50 y 80 km2 con un equipo similar al descrito. Hoy en día es difícil cubrir más allá de 15 ó 20 km2, debido a la saturación del dial.
Las antenas. El cable.
Si fuerais a tener 2.000 w necesitaríais al menos cuatro antenas de las caras, pero ese no va a ser el caso, así que no os compliquéis la vida. Dos dipolos baratos de polarización vertical y bien instalados pueden soportar 1.000 w, y no deben costar más de 60.000 ptas. (la pareja). Pero ojo, que el cable y los conectores pueden sumar otro tanto.
Si vuestro presupuesto y el edificio permiten abordar una torre de 20 metros con cuatro antenas (de las baratas, por supuesto), mucho mejor, pero en instalaciones así ya hay que tener en cuenta otros factores. Hablad con los técnicos, una buena instalación es clave para que el equipo sobreviva.
Usad siempre buen cable, se aprovecha mucho mejor la potencia y es una buena inversión. Una forma de reducir las pérdidas y, por tanto, ganar potencia de emisión, es recortar la longitud del cable, acercando el transmisor a la antena (colocándolo en una caseta al pié de la torre, etc.). Si veis posibilidad de hacerlo consultad a los técnicos. Hay que tener en cuenta detalles como aislamiento térmico, humedad, ventilación, suministro eléctrico, fiabilidad de los aparatos, compresor, etc. De todas maneras, con un buen cable moderno que no mida más de 30 ó 35 metros de longitud, no vale la pena complicarse la vida con casetas, salvo que sea realmente fácil de hacer.
Un distribuidor sólido para dos antenas (necesario para transmisor de más de 300 ó 350 w) no bajará de 45.000 ptas.
La torreta.
En las hojas adjuntas se habla bastante de las torres, así que no me extenderé. Sólo un consejo: instaladla muy bien. Que lo hagan profesionales. Una chapuza os puede costar muy cara en un día de tormenta (y no me refiero solo a dinero).
LAS MALDITAS INTERFERENCIAS.
A los vecinos les puedes fastidiar a menudo con tu sola presencia, suelen ser alérgicos a crestas, pelos largos, música, ruido y a todo lo que les resulte raro o altere su monótona vida. Mucho de eso se puede resolver con diplomacia y paciencia, pero… ¡¡no les toques la televisión!!… podrían llamar a los geos, a la caballería, o lo que es peor… a los municipales y, vía Alcaldía y Gobierno Civil (o de rebote), a Telecomunicaciones.
Es mejor prevenir para pasar desapercibido, pero si llegasen a producirse interferencias en televisores deberá resolverlas la emisora, por la cuenta que le trae. Por otra parte, la distancia en que se pueden producir es escasa. Con 250 w y dos antenas es difícil que haya problemas con antenas de TV situadas a más de 50 ó 60 metros de la emisora (pero cuidado, que puede pasar).
Las interferencias en los receptores cercanos pueden producirse por diferentes razones, pero casi siempre es porque reciben una señal débil de TV o porque están sintonizados en las frecuencias de TV más cercanas a la banda de FM. A menudo las instalaciones están deterioradas (antenas viejas, cables pelados o antiguos, antenas medio caídas, etc.)
Si la señal de TV es fuerte en la zona será difícil que se note la de la radio (salvo que la antena de emisión esté muy cercana a las de recepción de TV). En éste caso un filtro de rechazo para FM (1.500 ó 2.000 ptas.) será suficiente para eliminar la interferencia, si es que llega a producirse.
Cuando la señal de TV es débil es más probable que se produzcan interferencias. Si el filtro no es suficiente, una solución puede ser combinar un amplificador de TV (7 u 8.000 pts) con el filtro de rechazo. También puede ser necesario cambiar la antena de TV por otra más directiva, o una mezcla de las tres cosas.
Si los receptores están sintonizados en las frecuencias bajas de TV (los canales antiguos, de cuando antes de las privadas), el tema se complica, puesto que podría llegar a ser necesario convencer a los implicados para que cambien sus canales, instalándoles una antena nueva (5 ó 6.000 pts), si es que se puede recibir otra frecuencia en la zona.
En casos desesperados podría ser necesario incluso instalar una antena colectiva, pero eso sería ya un caso raro, aunque de hecho algunas RR LL han tenido que instalar antenas colectivas en comunidades de vecinos. A veces ha sido para acabar de una vez con interferencias, pero más a menudo ha sido como truco para vencer la resistencia de una comunidad a la instalación de una torrreta de buen tamaño en edificios que valían la pena por su situación o altura.
En cualquier caso, resulta imprescindible contar con la colaboración de un técnico muy experimentado y con grandes dosis de paciencia y diplomacia. Y también tener en cuenta que a la radio se le va a echar la culpa de todo. Y por supuesto los listillos aprovecharán para que les pongas a punto la tele.
Una medida preventiva es la de enterarse que tal se recibe la televisión en la zona escogida para poner la radio. Los instaladores de TV suelen ser los mejor informados. Conviene tener en cuenta a la hora de escoger, que a veces una casa puede encontrarse en una pequeña zona de sombra provocada por otro edificio cercano más alto, situado entre el repetidor de TV y la casa en cuestión. No es nada prudente poner una emisora en lugares así, salvo que no haya vecinos cerca.
1998. Paco Gutierrez
2008 tecnologia.medioscomunitarios.net —
4 respuestas aquí ↓
1 JOTA // Abr 8, 2008 at 10:12 am
EN ESTE VIDEO HAY UN EJEMPLO MUY BUENO DE COMO SE INSTALA UNA RADIO COMUNITARIA
http://es.youtube.com/watch?v=x1ynaJh6-Mg&feature=related
2 jhovanny // Ago 2, 2008 at 5:57 pm
hola, he leido , tus consejos , yo quiero montar una emisora , 10.000 kilovatios , es mi espectativa , porfa , me gustaria , que me dujeras cuanto sera el costo para montar una emisora , estare eternemente agradecido.
3 admin // Ago 7, 2008 at 6:52 pm
Hola Jhovanny. Este artículo que has leído, como dice al final, es de 1998 y está rescatado de otra web. No es fácil estimar a grosso modo el costo, pero puedes consultar precios a través de las empresas de este artículo: http://tecnologia.medioscomunitarios.net/?p=28
Un saludo
4 [Tercersector] Sobremodulacion en FM:tecnologia.medioscomunitarios.net « Proyecto Radio Cortijo // Sep 22, 2008 at 11:25 pm
[...] Ideas y consejos para montar una radio libre -1998 [...]
Deja tu comentario